Los hombres de La Nueve

el . Publicado en Diego Jiménez

La mayoría de los hombres que componían La Nueve tenían menos de veinte años cuando, en 1936, cogieron las armas por primera vez para defender la República española. Ninguno sabia entonces que quienes sobrevivieran ya nos las abandonarían hasta ocho años después, y que en la noche del 24 de agosto de 1944 serían los primeros en liberar París con la compañía de la Segunda División Blindada del general Leclerc».

Este es el resumen que figura en la contraportada del libro de la periodista e investigadora Evelyn Mesquida, autora de La Nueve, y que fue presentado el pasado martes, 18 de noviembre, en el Txoko Pepe Carvalho de la capital. Con este acto, hacía su presentación pública la Asociación para la Recuperación y Defensa de la Memoria Histórica de Murcia, MHMU-Tenemos Memoria).

En 1999, coincidiendo con el sesenta aniversario del final de la Guerra Civil española, Evelyn Mesquida „que durante treinta años fue corresponsal en París de la revista Tiempo„ se propuso hacer algunos reportajes sobre el exilio español así como de los campos franceses donde habían sido acogidos los republicanos españoles al final de la guerra. En ese año, la autora ignoraba todo sobre aquel grupo de españoles cuya compañía había logrado aquella gesta. Se produjo su primer contacto con esos compatriotas heroicos. Encontró a uno que había pasado por varios campos de la concentración y que le mostró una fotografía „la que figura en la portada de su libro en rústica„ que presenta a un grupo de soldados fotografiados en Inglaterra, vistiendo uniformes americanos, integrados en una compañía francesa, pero que eran€ españoles. Tuvo la suerte de localizar a algunos más. Gracias a ellos, en primer lugar, y apoyándose después en sus otras muchas entrevistas con ciudadanos franceses y en su labor archivística, pudo ir recopilando datos. Naturalmente, La Nueve ´apareció´ enseguida.

En enero de 1939, tras la caída de Barcelona en manos franquistas „a la que seguiría la de Gerona„ más de 500.000 personas cruzaron los Pirineos. En esos días, el corresponsal en España del New York Times escribía: «Todas las carreteras secundarias, todos los campos, todas las colinas son un inmenso hormiguero, donde miles y miles de desventurados caminan hacia la frontera. En territorio francés, los recién llegados fueron separados de familias, amigos y compañeros, y encerrados al aire libre en numerosos campos cercados por barreras de alambre de espino. Hambre, sed, frío, humillación, brutalidad€ fueron las primeras experiencias francesas vividas por una gran mayoría de republicanos».

Fermín Pujol, futuro soldado de La Nueve, lo contaba así: «Al entrar nos desarmaban. Nos quitaban todo: anillos, chaquetas, carteras, fotografías€ Y nos enviaban a una playa al aire libre sin ninguna protección, rodeada de alambradas y vigilada por militares armados. La sarna y los piojos fueron enseguida nuestros compañeros. Si alguien se escapaba, la tropa colonial senegalesa tiraba a matar».

En vísperas de la II Guerra Mundial, miles y miles de esos refugiados españoles fueron incorporados obligatoriamente a la industria de guerra francesa, a los batallones de trabajo de voluntarios extranjeros o a la Legión. Integrados en numerosas unidades militares, los republicanos españoles continuaron la lucha al lado de los franceses y de las fuerzas aliadas, en distintos escenarios de Europa y África. Cuando en 1942 se formó en Marruecos la II División Acorazada del general Leclerc, los españoles constituyeron una parte importante de las tropas. El coronel Josep Putz jugó un importante papel en ese reclutamiento de españoles. Héroe de la I Guerra Mundial, Putz fue con quien los españoles se integraron en el III Batallón de Marcha del Chad, de la II División Blindada, llamado también el Batallón español, que incluía las compañías Nueve, Diez y Once.

De las tres, sólo la Nueve tenía totalmente el estatuto de unidad española. 146 de los 160 soldados que la componían eran españoles o de origen hispano. El idioma hablado era el español. La gran mayoría de sus oficiales era española. Las órdenes se daban en español. Sus hombres portaban, junto a la insignia de la Francia libre, la bandera republicana. Sus tanquetas de combate lucían también nombres de conocidas batallas de la guerra española. Con las tropas de Leclerc, La Nueve se preparó en África y en Inglaterra, desembarcó en Normandía y liberó París. Tras la liberación de la capital, La Nueve continuó los combates, los más duros combates para liberar Alsacia y su capital, Estrasburgo. Y consiguieron llegar hasta el ´nido de águila´, el mismo búnker de Hitler en Berschtesgaden. Sólo dieciséis de ellos pudieron celebrar la victoria. Los otros se habían quedado en el camino, muchos gravemente heridos.

El reconocimiento que la alcaldesa de esa capital, Anne Hidalgo, tuvo con los hombres de La Nueve, homenajeados este pasado verano con ocasión del setenta aniversario de la liberación de la capital, no tiene su correspondencia aquí, en su país. Tendríamos que buscar un lugar para colocar esa gesta en los libros de texto. Pero no. Somos así de dados al olvido.

Publicado en el diario La Opinión el 25 de noviembre de 2014.Publicado en el diario La Opinión el 25 de noviembre de 2014.

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